21 de mayo de 2010

MI MEJOR EMPLEO

Durante los largos años de formación académica que he dedicado a esto de la profesión periodística, lo que comenzó siendo un trabajo más o menos con erótica (a la del poder me refiero) se convirtió subrepticiamente en una pasión de días y de noches, de jornadas interminables y de cambio de despachos intermitentes a demanda de los medios que me reclamaban en pos de un status mejor.
Dice un proverbio que "a veces en la vida los árboles no te dejan ver el bosque", y mi pequeño oasís verde estaba ahí mi lado casi en silencio, con el mismo verde de sus ojos eternos.
Ella no me requirió nunca un trabajo denodado, ni un esfuerzo sobrehumano para completar las múltiples tareas que a las mujeres se nos adjudican hoy en día. Tan sólo estaba a mi lado, reclamando mi tiempo, mi cariño y una mirada más sincera a la vida por la que pasamos en general a demasiada velocidad. Creo firmemente en el derecho de las mujeres a compatilizar la vida laboral y familiar, y no porque esté de moda sino porque nos va el alma en ello.
Gracias Ariana por la espera. Gracias a tí he encontrado mi mejor ocupación, el empleo de mi vida... que eres y serás tú hasta el final de mis días. Lo demás es tierra quemada...

2 comentarios:

Luis Castro-Palomino dijo...

T hija es preciosa.
Y tienes razón, queda un laaaaargo camino aún para la conciliación familiar. Habría que racionalizar de una vez por todas los horarios españoles.

Laura dijo...

Esa preciosa muñequita linda es tan tierna y dulce como su mamá, a la que tengo tantísimo cariño, porque la amistad nunca se pierde, siempre está ahí, aún en silencio para reclamar contigo el derecho de las familias a estar juntas y el de poder educar y dar presencia a los hijos, en una sociedad de prisas y estrés que ni siquiera tiene tiempo para el beso o la sonrisa de un niño o para escucharlo cuando lo necesita y tener el derecho a verlo crecer y a hacerlo crecer con el mayor amor al lado y de la mano.
Aunque de cualquier forma, ella sabe lo mucho que la quieres y lo buena madre que eres, estoy segura.
Besos a las dos, enormes.